En este post te voy a hablar de la falta de motivación, en concreto con nuestro querido crochet. No es un tema del que se hable mucho pero creo que te puede servir de ayuda si te encuentras un poco desmotivada. Lo que hacemos tiene mucha relación con los sentimientos y no podemos excluir algunas de nuestras emociones sólo porque incomoden de cierta manera y no resulte bonito expresarlo en las Redes Sociales. No todo es de color de rosa en el ganchillo ni mucho menos en la vida real. Escribo este post porque he pasado y paso de vez en cuando por este proceso de desmotivación tan ligado a la práctica creativa y espero que te aporte algo de luz en los momentos en los que nos fallan las ganas.
No sé si a ti te pasa, pero hay días que no me apetece coger el ganchillo, incluso me dura varios días seguidos y no encuentro una causa justificada… aunque me apasiona lo que hago. Esto no significa que no me guste hacer ganchillo y es totalmente normal que algún día no me apetezca tejer, de hecho la mayoría de los días estoy deseando que llegue mi ratito de relax con mi aguja. Otra cosa sería que esa pereza fuese habitual, entonces tendría que replantearme qué es lo que está fallando en mi relación con el tejido. Si esa falta de motivación se traslada a otros aspectos de tu vida y de forma frecuente lo mejor será que lo superes con terapia profesional.
No te entristezcas si te entra desgana por tejer (siempre y cuando sea puntual) porque es muy probable que te sientas culpable, sobre todo si es un encargo o un trabajo para entregar con fecha. La falta de motivación y la culpa es muy común en las actividades creativas. No siempre estamos a tope de energía o tenemos buen ánimo, entender nuestras emociones nos va a ayudar a saber gestionar esas alteraciones en la motivación. Nuestra estabilidad emocional determina que seamos más o menos creativos en algunos momentos. Vamos a buscar las posibles causas de la falta de motivación y ponerle remedio para seguir disfrutando de nuestro crochet al 100%
3 razones por las que solemos perder el interés en nuestro ganchillo
El miedo
El miedo es una de las causas que más nos frena y nos impide avanzar. Se puede sentir miedo de muchas maneras. Yo pensaba que no se podía tener miedos haciendo ganchillo pero puede que te sorprendas a continuación:
«¿Y si no le gusta lo que estoy tejiendo? ¿valorará todas las horas dedicadas? ¿le parecerá muy caro? ¿tendrá muchos «likes»❤️?»
Seguro que te has hecho estas preguntas en algún momento de tu vida y sientes ciertas inseguridades, el miedo al fracaso o al rechazo hace que perdamos motivación. Todas necesitamos la aprobación en mayor o menor medida de nuestro entorno porque para eso somos seres sociales, pero no hay que olvidar que le damos demasiada importancia a lo que opinan los demás.
Las expectativas
Otro obstáculo para nuestra motivación es el hacernos demasiadas ilusiones o expectativas de nuestro trabajo. Está bien ser una persona con imaginación pero puede que esa realidad inventada nos ponga la zancadilla. Empezamos un proyecto con toda la ilusión del mundo pero por el camino pueden aparecer errores o baches que nos hagan perder todo el entusiasmo, incluso puede que nos deje de gustar ese proyecto y avanzarlo nos resulte muy pesado. Si te nombro estos errores y frustraciones sabrás a qué me refiero: No avanzo rápido; hay demasiadas repeticiones; me toca deshacer por un fallo; me he quedado sin hilo; me he equivocado de talla; tengo que repetir todo; yo pensaba que iba a ser más fácil… Deja que todo fluya sin expectativas.
La autoestima
La tercera causa que nos hace perder las ganas de seguir tejiendo y por desgracia muchas de nosotras nos enfrentamos a ella es tener una baja autoestima. Tener una percepción negativa de nosotras mismas nos genera sufrimiento y nos impide lograr muchas de nuestras metas. El primer paso es reconocer que los pensamientos negativos nos paralizan y nos frustran. Tenemos que valorarnos más y apreciar nuestro trabajo, nuestros tejidos son verdaderas obras de Arte y hay que decirlo ¡bien alto! Somos artistas del hilo que mantenemos viva la tradición de nuestros antepasados. Evita ser tan crítica contigo misma, háblate con cariño y sobre todo, no te compares con los demás.
Las claves definitivas para superar la falta de motivación
1. Cuida tu salud
Es muy importante que no dejes de lado tu salud porque aunque no lo parezca repercute en nuestro ánimo y motivación. Simplemente salir a dar un paseo por la naturaleza es genial para recargar energías. Hacer algún tipo de ejercicio regularmente te devolverá esa motivación perdida. Cuando estoy un poco desmotivada con el crochet me apoyo en el yoga y en la natación, me despeja la mente y me estimula a tener nuevas ideas.
2. Desconecta
Elimina cualquier distracción digital. Pensamos que es buenísima idea recuperar la inspiración viendo el trabajo de otras crocheteras, videotutoriales, imágenes, patrones… pero consumir cantidades ingestas de contenido puede desarrollar un colapso creativo. Si no tienes ganas de coger la aguja te recomiendo que descanses por unos días, intenta hacer otras actividades como leer o dibujar. Recuerda la razón por la que empezaste a hacer ganchillo o replantea tus metas y sueños, quizás ahí obtengas respuestas y recuperes la motivación.
3. Pon orden
Hay personas que necesitamos un empujón para la organización. El desorden no ayuda a tener inspiración creativa y nos produce ruido en la cabeza. Pon orden en tus proyectos de ganchillo y empieza a apuntarlo todo en un cuaderno: enumera cuántos proyectos tienes a medias, organiza tu stash o programa cuándo vas a subir fotos a Instagram. Planifica tus objetivos y conseguirás que todo vaya más fluido. Yo uso la app Time planner, es muy intuitiva y me va bien, pero hay otras muchas aplicaciones que nos pueden ayudar a organizarnos. Y si no, una agenda/cuaderno/bullet journal de papel siempre será el mejor apoyo.
Todo eso va a liberar espacio de tu mente como si fuese un disco duro y vas a poder dejar sitio a cosas más importantes.
4. Sal de tu zona de confort
Intenta no quedarte estancada siempre en los mismos proyectos o puntos, si no tienes ganas de crochetear… ¿no será que te estás aburriendo? puede pasar si repetimos una y otra vez el mismo tipo de crochet o si siempre tejemos bufandas (por ponerte un ejemplo). Si te has sentido identificada me veo en la obligación de recordarte que con una aguja de ganchillo se pueden hacer un montón de técnicas distintas, el ganchillo es súper versátil. Te enumero unas cuántas cosas que puedes hacer para combatir la rutina:
- Anímate con el ganchillo XL
- prueba a tejer con perlé finito
- sumérgete en el mundo de los amigurumis
- busca patrones de otras diseñadoras porque cada una tenemos una manera distinta de enseñar y aprenderás cosas nuevas
- cómprate un libro de muestras y puntos nuevos…
Experimenta, busca nuevos desafíos que te motiven y que te hagan salir de tu zona de confort.
Siempre mostramos el lado bonito de nuestra afición o trabajo, pero visibilizar nuestros altibajos nos humaniza y es positivo compartirlos. Cuéntame en los comentarios si te has sentido alguna vez desmotivada con algún proyecto y qué sueles hacer para retomarlo con fuerza, así podremos ver diferentes formas de lidiar con la desgana. Espero que te haya gustado y que te resulte útil. Gracias por leerme.
Un abrazo crochetera 💜

2 comentarios
Totalmente deacuerdo,suele pasarme,estar pendiente de los❤️no soy de vender,pero si algo he vendido a sido a precio irrisório,solo se paga el material😢ahi entra el no saber valorar mis trabajos,creo que has acertado mucho,miramos mucho al resto,nos comparamos…creo que voy a desconectar unos dias,me parece una gran idea,me a encantado leerte.Gracias por poner texto a algo tan frecuente,un beso.
Hola Amparo! Muchas veces pensamos en el qué dirán de manera automática y eso nos desmotiva. Yo hago un gran esfuerzo para frenar esa inseguridad y valorar mi trabajo… A veces lo consigo y otras no, pero lo importante es saber verlo. Me alegra que te haya servido, gracias por contarme tu experiencia!! ☺️💋
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