¡Feliz año nuevo amiga! Qué ilusión volverte a ver por aquí, espero que hayas tenido una Navidad feliz junto a los tuyos. Hoy te traigo la primera entrada del 2022 y es muy especial porque… ¡es el regalo que te han dejado los Reyes Magos en Mori Morita! 🤭 🎁
Debajo de mi árbol han dejado este bonito cojín, y no es un cojín cualquiera, ahora te cuento… estos Magos son muy listos y saben que en enero nos ponemos a hacer como locas propósitos para el nuevo año. Uno de los propósitos más recurrentes que nos proponemos siempre es el de hacer algún tipo de deporte o practicar alguna rutina para cuidar nuestro cuerpo y mente.
En pleno confinamiento, sin poder ir a natación (sí, me encanta nadar, en otra vida debí ser un pez 😆) descubrí el yoga a través de vídeos y me gustó bastante, conseguía que no pensase en todo lo que estaba pasando y fué una de las pocas cosas junto con el crochet con lo que conseguía desconectar y calmar mi ansiedad.
También en esos meses de parón descubrí poco a poco la meditación y el mindfulness. Ahora voy a clases presenciales de yoga y te lo recomiendo si quieres empezar alguna actividad nueva, ¡te va a enganchar!
Y aquí entre nuevos propósitos, te enseño a realizar este zafu. Puede que te preguntes ¿qué es un zafu? es un cojín de meditación 🧘🏻♀️
Lo he diseñado para que te animes a probar esta interesante práctica de autocuidado emocional. Y si el yoga o la meditación no es lo tuyo siempre puedes usarlo como cojín convencional, o si lo realizas con hilo más gordito puede convertirse en un puff perfecto.
Es muy sencillo de hacer, ¡allá vamos con el tutorial!

El cojín está tejido con cotton air 2.5 mm de @casasol.filicor, pensé en este material desde el primer momento porque creo que es ideal para este tipo de proyectos. Y si lo que quieres es un puff, prueba con el cotton air 5 mm. Como la idea es usarlo en la práctica de meditación te aconsejo que busques cotton air de colores neutros y relajantes. Por ejemplo: color lino, lavanda o gris plomo. Yo elegí el azul noche y no me puede gustar más el color, es precioso al natural, muy luminoso y profundo.

Zafu o cojín de meditación
¡Arriba esos ganchillos XL!
Materiales:
- 6 ovillos de cotton air 2,5 mm de Casasol (aprox 900 – 1000 m)
- aguja del nº 9
- tijeras
- funda interior con relleno
Muestra de tensión: 10 x 10 cm = 7 puntos x 4 filas (punto alto)
Gráficos


El zafu se compone de tres piezas: dos círculos y un rectángulo.
Círculo (2 piezas)
Inicio: Empezamos haciendo un círculo mágico
V.1. Dentro del círculo mágico hacemos: 3 cad, 11 pa, 1 pr en la tercera cadena de subida (12)


V.2. 3 cad, [2 pa en cada punto] x 11, 1 pa en el primer punto, 1 pr en la tercera cadena de subida (24)
V.3. 3 cad, [2 pa en el siguiente punto, 1 pa] x 11, 2 pa en el siguiente punto, 1 pr en la tercera cadena de subida (36)
Dejamos 3,5 metros de hebra para la costura final


Parte central
Inicio: Empezamos montando 24 puntos cadena



V.1. 1 cad de subida, 2 pr, 2 pb, 2 pma, 12 pa, 2 pma, 2 pb, 2 pr (girar)

V.2. 1 cad de subida, 24 pr tomando la hebra trasera (girar)


V.3. 1 cad de subida, hacemos la siguiente secuencia de puntos tomando la hebra trasera: 2 pr, 2 pb, 2 pma, 12 pa, 2 pma, 2 pb, 2 pr (girar)


Repetimos las vueltas 2 y 3 hasta realizar 72 vueltas
Consejo: para que sea más fácil contar las vueltas tendremos que tener al final 36 vueltas de puntos rasos.


Cosemos los extremos de nuestro rectángulo por la parte trasera, intentando disimular la costura lo máximo posible.
Una vez tengamos la parte central cosida cogemos la hebra de 3,5 m que hemos dejado preparada en los círculos y cosemos la primera «tapa» con punto raso introduciendo la aguja en los primeros puntos de las vueltas de puntos rasos (ver la foto)
Es el momento de rellenar nuestro zafu. Yo hice dos círculos de entretela de 42 cm de diámetro, los cosí y rellené con fibra de miraguano. Necesitamos que nuestro cojín tenga consistencia para que cuando nos sentemos a meditar no se hundan nuestras caderas.
También puedes probar a rellenar tu zafu con cáscaras de espelta o trigo sarraceno. Y otra opción que me gustaría probar es el corcho natural granulado.
Una vez introducimos el relleno, cosemos la otra «tapa» igual que hemos realizado la primera, escondemos los hilos sobrantes y ¡listo! Ya tenemos nuestro cojín de meditación.

¡Espero que te haya gustado! Cuéntame: ¿conocías estos cojines? y si lo tejes… ¿lo vas a usar para la meditación o le vas a dar otro uso? me gustaría saber qué te ha parecido y que podamos compartir nuestra pasión crochetera con otras prácticas también muy saludables.
Un abrazo crochetera 💜
Namasté 🙏
